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Enea (nueve) y Grama (signo) |
El Eneagrama se representa por una figura geométrica constituida por un círculo, un hexágono y un triángulo. Según algunos investigadores como el escritor inglés John G. Bennett se remonta a 4.500 años en Mesopotamia, siendo desde esa época utilizado para resolver problemas de difícil solución.
Fue Gurdjieff, según Claudio Naranjo, una especie de Sócrates contemporáneo, quién reveló al mundo occidental el milenario conocimiento del Eneagrama, que remontaría a las antiguas tradiciones pre-cristianas, y tal vez sufís, ligado incluso la idea de phatos originaria de los pecados capitales.
Gurdjieff aceptaba que nuestra personalidad representaba un aspecto poco evolucionado de todo el espectro de la potencialidad humana. Su orientación, sobre la perspectiva del Cuarto Camino, para el dominio de la voluntad, se concentraba en ejercicios no verbales y movimientos con prácticas de atención denominadas observación de si mismo y memoria de si mismo, como una posibilidad de crecimiento y de abertura de vida interior a través del insight.
El Eneagrama, desarrollado por Claudio Naranjo, tiene como inspiración inicial las injerencias metafísicas de Gurdjieff, la percepción que comprendía la pasión dominante y su fijación en el carácter, definidas por Ichazo como defectos cognitivos específicos, a través de diagnósticos autorizados, proto-análisis, es la vía de un verdadero proceso de autodiagnóstico apoyado por la comprensión de la tipología. Así, las pasiones representan la esencia primitiva de la psicopatología a partir de la cual emergió la esfera de la fijaciones que las sustentan en el presente.
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